Lecciones de Misterio: Sapos y Ranas vivas en el interior de las rocas… ¿Mito o Realidad?. Con Imagenes.


Desde hace siglos se viene registrando en la historia de los sucesos extraños o anómalos, un fenómeno curioso, el descubrimiento de animales de sangre fría atrapados en el interior de rocas, que al romperlas liberan de su encierro frecuentemente a ranas y sapos, aunque también hay casos de pequeños reptiles. ¿Corresponde estos sucesos a leyendas urbanas o a una realidad sin aparente explicación?

En 1851, unos excavadores de los pozos de Blois, Francia partieron por la mitad una gran roca de pedernal y quedaron contrariados cuando en su interior, medio aletargado apareció un sapo vivo y en perfecto estado. Un año después, pero en una mina de Derby, Inglaterra, liberaron también de forma inconsciente a otro sapo de un bloque de duro y solido mineral. Incluso en un artículo de la prestigiosa  Scientific American Magazine de 1853 se mencionaba el descubrimiento de un lagarto cornudo vivo en el interior de un bloque de piedra en Nuevo México.

Hasta el momento, pese a que es desconcertante, no existe una explicación clara que ofrezca una respuesta para la aparición de animales, por lo general vivos, en el interior de bloques compactos de solido mineral.

Una teoría budista tibetana muy espiritual, argumenta que tales criaturas se hallan cautivas en uno de los niveles del infierno que esta fuera de los círculos principales, mientras en científicamente hablando, la teoría más aceptada es la que argumenta que animal debió de entrar por alguna cavidad cuando era joven y que posteriormente al crecer les es imposible salir. El agujero contendría aire con el que el animal podría respirar y además por la pequeña cavidad por la que entrara en su juventud, se aventurarían pequeños insectos de los que se alimentaría.

Para el caso de las piedras calizas, se explica que el agua al gotear gradualmente sobre el exterior de la roca hace que la misma se endurezca y selle el posible orificio por el que hubiera entrado el animal.

La referencia más cercana, la encontramos en Abril de 1993, en el que Daniel Heald informó del descubrimiento por parte de un minero de Adelaide en Australia, de una de estas criaturas. Al parecer, mientras buscaba zafiros, el minero partió una gran piedra de la que vio sorprendido como en su interior atrapada había una pequeña rana. La rana no logro sobrevivir demasiado tiempo y tras su muerte se cedió al museo local para su conservación, donde se expone hoy en día.

El Sapo de la Roca de Blois

Dibujo de 1733 por Mr. Graber de la sección del lugar donde se halló un ejemplar

Bloque de carbón con el un sapo en su interior fue expuesto en la Exposición Internacional. La ilustración corresponde al Penny Illustrated del 23 de Agosto de 1862

Geoda descubierta por Charles Dawson que contenía el ejemplar que inicia esta entrada

Imagenes: Fortean Times

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