Lecciones de Zoología: Una rana sin pulmones
A la Barbourula kalimantanensis le basta la piel para conseguir todo el oxígeno que necesita (respiración cutánea), así que la evolución ha acabado completamente con sus pulmones. Esta pequeña rana acuática de Borneo se conocía desde hace 30 años pero era difícil de atrapar y hasta ahora no se había diseccionado ningún ejemplar. David Bickford y su equipo lo hicieron, para descubrir que el espacio que normalmente aloja los pulmones estaba ocupado por otros órganos. No había rastro de las bolsitas hinchables que son vitales para la inmensa mayoría de los vertebrados terrestres.

¿Por qué puede permitirse este animalillo vivir sin pulmones?
- En primer lugar, vive en aguas frías y rápidas, un ambiente rico en oxígeno disuelto que puede pasar fácilmente a la sangre a través de su fina piel.
- En segundo lugar, al ser un animal pequeño tiene mucha piel. O, mejor dicho, la proporción entre su superficie (piel) y su peso (tejidos que consumen oxígeno) es alta. Proporción que aún se incrementa más por la forma aplanada de su cuerpo.
- En tercer lugar, como ocurre en general con los anfibios, su metabolismo es lento, y por tanto sus requerimientos de oxígeno no son muy altos.
Es la primera rana, pero no es el único anfibio conocido que ha prescindido de los pulmones. La misma condición tienen cientos de especies de salamandras de la familia Plethodontidae, y también una cecilia (anfibio sin patas).
¿Por qué se pierden, en general, los órganos que no se necesitan durante la evolución?
- Por acumulación de mutaciones. Aunque las mutaciones ocurren al azar, por lo general ocurren más mutaciones capaces de atrofiar o “estropear” un órgano que las que tienen un efecto contrario. Si el órgano en un determinado ambiente ya no es necesario para el animal, esas mutaciones que antes eran eliminadas por selección natural son ahora neutras, y pueden acumularse a una velocidad relativamente alta.
- Por selección natural. El desarrollo y el mantenimiento de los órganos supone un coste energético para el animal. Si esos órganos ya no son necesarios, las variaciones genéticas que los reduzcan o los eliminen pueden ser ventajosas y propagarse por selección darwiniana. Pero además del ahorro energético, la pérdida de órganos innecesarios puede aportar otras ventajas…
Los autores del estudio sobre la Barbourula kalimantanensis, que se publicará próximamente en Current Biology, proponen que, sin pulmones (que suelen estar parcialmente llenos de aire) la ranita tiene una menor flotabilidad y por tanto le costaría un menor esfuerzo permanecer en el fondo del río, protegida de los depredadores de la superficie o de los golpes que puede sufrir como consecuencia de la alta velocidad del agua.
La rana está en peligro de extinción. Ojalá el “sacrificio” de un ejemplar y el conocimiento así logrado contribuya a conservar la especie.
Más información en National Geographic, Zooillogix.
FUENTE: El Paleofreak - Gustavo S. Romero

Es el único Anuro (ranas y sapos) conocido, de entre los anfibios, que carece de pulmones. Pero como has dicho no son los únicos anfibios. Los anfibios tienen una etapa de respiración branquial, hasta la metamorfosis que les convierte en adultos con respiración pulmonar y cutánea, o ambas combinadas, (aunque hay especies que conservan las branquias, como los ajolotes). Pero los Ápodos (cecilias), tienen un sólo pulmón, excepto la familia de los Tiflonéctidos o cecilias acuáticas sudamericanas que no los tienen. Entre los Uródelos (salamandras y tritones), hay una familia, los Pletodóntidos, cuyas especies se conocen con el nombre de salamandras apulmonadas, la mayor parte son americanas, excepto las siete especies europeas del género Speleomantes que habitan en la península Italiana (más una porción del sudeste francés) y en la isla de Cerdeña, conocidas como salamandras cavernícolas, y que también carecen de pulmones. ¡Ningún misterio tienen! Una curiosidad natural.
[...] Y, de regalo, un enlace para los biólogos (y los no tan biólogos). Nos enseñaron que los anfibios pueden realizar respiración cutánea y pulmonar, pero esta especie de ranita ha perdido ya por completo los pulmones: http://esencia21.wordpress.com/2008/04/09/una-rana-sin-pulmones/ [...]
Vamos Krates, ya con el tiempo que haces que nos lees, sabrás que no solo de misterios hablamos en este Blog, nos fascinan los animales, y muchos llegamos a ellos gracias a la disciplina de la Criptozoología. Aunque a fe de ser sinceros a mi el mundo animal, sus curiosidades y todas las nuevas especies que puedan surgir, me siguen pareciendo un “encantador” Misterio.
Un saludo amigo!
Las especies no surgen de la noche a la mañana (las que surgirán tendrán su tiempo), aunque las especies biológicas estén continuamente evolucionando. En el seno de una misma especie hay una cierta diversidad genética, las poblaciones más separadas tienen menos en común entre sí que con las más próximas y con el tiempo aumentan, hasta impedir un posible cruce, y a esto hay que añadirle las mutaciones y la deriva genética, junto a la selección natural. Ya que os interesa el tema de los animales y los demás seres vivos, indagar y adquirir, por lo menos, unas nociones básicas de Biología.
Cuando era un crío, los temas del Yeti o el del monstruo del lago Ness u otros bichos, me atraían mucho. Pero, como eran posibles animales, me preocupe en conocer lo que se sabía sobre los animales del planeta. Lo que me llevó a considerar como mucho más fascinante e interesante la conducta y biología de los animales que se conocen, que las de aquellos que no se conocen. Críptidos, para mí, son la mayoría de todos los animales salvajes, pues no son fáciles de ver en plena naturaleza, lleva su tiempo, pero existen.
Entiendo perfectamente lo que quieres decir Krates, y me gustaría conocer mas de lo que conozco sobre la biología, pero desgraciadamente, este blog y la criptozoología no es el centro de mi vida y no puedo dedicarle todo el tiempo que me gustaría. Por eso, aunque me equivoque me gusta contar con tus comentarios y rectificar al mismo tiempo que aprender cosas nuevas.
No me molesta equivocarme, y creo que rectificar y aprender es de sabios. Tenemos un amigo biologo que de vez en cuando se deja caer por aquí con alguna entrada, pero desgracidamente no es tan frecuente como nos gustaría. Esta entrada por ejemplo es del mismo.
Un saludo!
muy bueno krates, además de lo que comentas como motores evolutivos creo que se debe añadir los cambios biogeográficos y medioambientales como important4es fuerzas evolutivas, noción que hoy día es cada vez mas aceptada como la mas importante de las que incluyes en tu interesante post
Los cambios medioambientales forman parte de la selección natural. El que los organismos tengan unas características que les sean beneficiosas para poder vivir y tener descendencia en su entorno es la consecuencia de la adaptación, los menos especializados y más generalistas tienen más probabilidades de sobrevivir que los más especializados ante las condiciones cambiantes del medio. Las fuerzas de la Evolución son internas o genéticas, cosa con lo que Darwin acertó en parte, sin saber nada sobre los genes (que se conocieron más tarde).
Krates creo que debes salir del aula de bachiller y de sus tradicionalistas ideas para acercarte a tesis mas innovadoras y revolucionarias, un buen modo de empezar es leyendo “The Big Cats and their fossil relatives” Alan Turner y Mauricio Antón, ¡animo!
“evolving eden” es también recomendable
oa oye es muy bkn lo d la ranita
¿Y qué dicen esas tesis innovadoras, Riki? Desconozco el inglés, de Alan Turner Y Mauricio Antón solamente conozco su libro ilustrado LAROUSSE de los Mamíferos Prehistóricos. Despúes de los dinosaurios. Generalmente me baso en el paleontólogo, fallecido hace unos años, Stephen Jay Gould.
Por lo que he visto de las ideas de Alan Turner, no contradicen lo que yo digo, y tampoco son muy nuevas (las comparto y conozco de mucho antes). Los factores que determinan la Evolución son internos, las mutaciones y deriva genética, y externos, la selección natural (cambios climáticos, presión de los predadores, enfermedades o catastrofes naturales, como las de finales del Mesozoico). Tras unos cambios drásticos e inmediatos del entorno, suelen haber extinciones masivas, y los que estaban entonces mejor adaptados a unos medios concretos (y, por lo común, más especializados) no pudieron sobrevivir, pero los marginales o los generalistas, si lo pueden. [Tras la desaparición de los dinosaurios, su lugar lo ocuparon los mamíferos, y ambos grupos tienen, más o menos, la misma antigüedad (desde mediados del periodo Triásico)]. Y el motor que determina las formas anatómicas y fisiológicas de los organismos son sus genes y sus mutaciones, más el azar (la deriva genética); el papel del medio ambiente le sigue mediante una especie de “criba selectiva”. Conjunción de los factores externos con los internos, es eso.
Turner abiertamente reconoce que bestias como los felinos dientes de sable, supuestamente muy especializado en presas grandes, pueden pervivir hasta hoy día en Sudamérica y otras regiones tropicales, donde prácticamente no ha habido cambios geográficos ni climáticos desde hace millones de años. La estabilidad de estos ecosistemas, así como su perfecto asilamiento del progreso del ser humano (hay valles completos en la cuenca amazónica del brasil que aun no han sido siquiera cartografiados) tal vez hayan permitido que otras formas no tan masivas, o descendientes de estos prehistóricos paleofélidos, sobrevivan actualmente. Creo que no sigues para nada esta forma de pensar ya que te acomodas en las viejas teorías y no ves que realmente el motor evolutivo por el cual las especies cambian esta intrínsicamente ligado con el entorno en el que habitan, noción cada vez mas aceptada entre los grandes paleontólogos y paleobiólogos serios a nivel mundial.
Pues, el mismo Alan Turner en el libro que mencione anteriormente dice:
«El Smilodon y el Homotherium son los felinos de dientes de sable más recientes. Se extinguieron hace sólo 10.000 años, al final de la última glaciación, de modo que, si no hubiera sido por este desafortunado accidente, todavía estarían con nosotros.»
Y sí lo buscas por la Red, te dicen lo mismo. Eran unos depredadores de habitats abiertos o semiarbolados, que tras la desaparición de la megafauna, después de la última glaciación, y coincidiendo con la llegada al continente de los primeros humanos, se extinguió. Alan Turner, como cualquiera, puede creer lo que sea, pero no es suficiente. Sí existen los últimos ejemplares de estos felinos, se hallarán, y si no, es porque ya desaparecieron.
Bueno krates, que fácil lo pones todo… puedes pasar meses enteros en las selvas del amazonas sin ver un jaguar, encontrar a estos críptidos puede ser tarea de varias vidas enteras, cuantos mas seamos tratando de aportar datos y pruebas de su existencia antes daremos con el enigma, de eso es lo que trata la criptozoología. El libro editado por Larousse va orientado a un publico juvenil y los datos expuestos van acorde con ese grupo lector, por lo que no entra en profundidad en ciertos temas.
No empecemos la casa por el tejado, porque Alan Turner comente en un libro la posibilidad de que alguna especie de felino de dientes de sable sobreviva en algún lugar del interior de la Amazonia, es hipotética, habrá que verificarlo de alguna manera, y los testimonios de algunos no son lo suficentemente válidas. Todo ésto, por ahora, es cuestión de fe, y yo no soy creyente.
que no se hayan hallado tampoco significa que no sigan ahí… recuerda al celacanto y otros animales “prehistóricos” contemporáneos, sobradamente conocidos por los habitantes locales
Pero el celacanto, mejor dicho, los celacantos, se descubrieron y se conocen, están ahí. Lo mismo que el okapi o el tiburón boquiancho. Pero esos felinos, por el momento, son mera especulación. Sí encuentran uno, pues lo clasificaran y lo nominaran, lo estudiarán y, creo que debería ser así, lo protegeran. Pero si es una fantasia como el Yeti o Nessie, pues otro fraude.
hey q paso con el pez que puede estar dentro del agua y a laves sale a sia la tierra por cierto tiempo
chota