Ahora puedes venerar el cuerpo del Padre Pío, “el Padre Milagro”.


Un milagro. Eso es lo que esperaban muchos de los más de 10.000 peregrinos que este jueves se han acercado a ver el cuerpo del Padre Pío, expuesto 40 años después de su muerte. El santo, uno de los más venerados de Italia, yacía hoy a la vista de todos en un santuario de Santa María de la Gracia, en la sureña de San Giovanni Rotondo, donde pasó gran parte de su vida. Una máscara de silicona cubría su rostro, demasiado descompuesto para ser mostrado.

“Sabe lo que quiero de él”, dijo Antonio Zimbaldi, de 19 años, que asistió a la misa previa con su rostro cubierto con una gasa blanca. “Le he sido devoto desde que tengo memoria”, dijo Zimbaldi, que se quemó el cuerpo en un incendio causado por una explosión de gas hace dos años. El cadáver del Padre Pío, al que sus fieles atribuyen milagros y del que se dice que en vida presentaba estigmas (aunque se sospecha que se los provocaba él), fue exhumado el 3 de marzo tras 40 años y se halló en “buena condición”. Desde entonces, un equipo de expertos médicos y bioquímicos ha trabajado para conservar y reconstruir el cuerpo.

El monje fue ataviado con un hábito marrón de capuchino y llevaba mitones, que usaba para cubrir la sangre de las heridas de sus manos. La máscara fue hecha por una compañía londinense que hace figuras para museos.

¿Fraude, o enemigo del diablo?

Assunta Antico, de 80 años, asistió a la Misa en silla de ruedas y cubierta con un chal del mismo tono marrón oscuro que llevaba el Padre Pío. “Tuve una apoplejía hace dos años. Quedé paralizada y quiero caminar de nuevo”. Entre las historias que rodean al monje, que murió a los 81 años, está una que dice queluchó con el diablo una noche en su celda y salió ensangrentado y amoratado. Algunos fieles dicen que el Padre Pío predijo acontecimientos, fue visto en dos lugares al tiempo y podría decirle a la gente sus pecados antes de que los confesaran.

Sin embargo, fue acusado durante su vida y después de la muerte de fraude. Un libro del año pasado sugería que se hacía él mismo las heridas con ácido carbólico, algo que la Iglesia consideró falso.

Fuente: 20minutos

Foto: EFE/Alessandro Di Meo

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