Relaciones especiales con animales. Galerías fotográficas.


Acostumbrados a ver como la relación del ser humano con el mundo natural y la fauna que habita el planeta se deteriora cada día más, me gustaría presentar esta entrada como un soplo de aire fresco, un halo de esperanza que ilumine los corazones de quien lo lea y permita aunque sea brevemente, reflexionar sobre nuestra posición en el planeta y la relación que tenemos con él. Respetar a los animales es solo un paso, pero podemos hacer en nuestra vida diaria pequeños esfuerzos para que otras muchas especies que habitan este planeta además de la nuestra se vean beneficiadas, contaminar menos, reciclar más, consumir menos plásticos y un largo etcétera. Hemos presentado aquí denuncias como la que ocupa la portada del boletín de este mes, la matanza de calderones en Dinamarca, y ahora pretendemos ofrecer la otra cara de la moneda, relaciones especiales que espero te hagan reflexionar.

Kevin Richardson: “Instinto para ganar los corazones”
Esa es la premisa que utiliza este especialista en conducta animal para poder acercarse de esta manera a los grandes felinos del planeta. Ama a los leones pero como vemos en las imágenes su relación es especial tanto con el rey de la selva como con otros animales como las hienas o los guepardos. Kevin asegura que su trabajo es extremadamente peligroso, pero a la vez es su pasión y hasta ahora en sus múltiples juegos con estos animales salvajes, jamás ha tenido un solo problema con ellos.

Tigres nadando con humanos
Esta magnífica iniciativa ha nacido en un parque de animales de Florida. Sus directivos se estrujaron los sesos para intentar buscar una forma para que los tigres se mantuvieran en forma y desarrollaran vínculos especiales con sus cuidadores y a la vez poder obtener beneficios para el parque con esta interacción. Para ello recurrió a una conducta habitual de este felino, el agua y los baños en esta. Para dar rienda suelta a su imaginación, Bhagavan Antle el director del centro construyo una gigantesca piscina con cristales transparentes para que los visitantes pudieran ver esta “atracción” que beneficia a los tigres y a los humanos por su relación con ellos.


Roberto Bubas, el amigo de las Orcas
Este guarda forestal de modales tranquilos que vive en Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, ha logrado que algunos ejemplares del máximo depredador del mar se acerquen curiosos a la orilla para poder tocarlos. Las imágenes captadas por él mismo con una cámara fija lo muestran con el agua a la altura de las rodillas, golpeando con las palmas la superficie del mar para convocar a las orcas y luego acariciarles el morro como si fueran mascotas gigantes. “Han sido momentos impresionantes”, recordó Bubas, cuya destreza llamó la atención de Jane Goodall, una experta mundial en comportamiento animal, que coordinó un documental que tiene un capítulo dedicado al argentino. Incluso ha llegado a tocar con la armónica canciones del autor local León Gieco, sentado sobre la playa frente a un auditorio imposible de ballenas asesinas.



Lección de amistad y comprensión
Las imágenes fueron tomadas por el fotógrafo Norbert Rossing, quien acompañaba al cazador y adiestrador de Huskies Siberianos durante una de sus expediciones en la helada región de Manitoba, Canadá. Rossing es uno de los fotógrafos del National Geographic y en esta ocasión pretendía recoger la vida de estos animales en esta región helada. Una tarde un imponente oso polar hizo aparición de improviso cerca de los perros que estaban amarrados en la nieve. Tanto el fotógrafo como el adiestrador sabían que hicieran lo que hicieran, sería el final de los perros, pero entonces surgió la sorpresa.

Ante los atónitos ojos del fotógrafo y el adiestrador, el oso polar en vez de devorar y atacar al perro que estaba atado, comenzó a entablar con el juegos y caricias en la nieve, entre cabriolas y empujones, el gran oso polar y el perro parecían divertirse sin importarles cual era su estatus en la cadena alimenticia. Las explicaciones para este comportamiento son varias, que el oso no estaba hambriento, buena relación entre cuadrúpedos, o incluso que el oso tras recorrer largas distancias, se sentía solo. Y tan sólo debió sentirse que el oso regreso cada semana a jugar con su nuevo amigo. Sea cual fuere la causa de esta nueva relación, fue tan habitual que incluso pudo ser grabada en vídeo.


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