La extraña mandíbula del anfibio Gerrothorax
El Gerrothorax pulcherrimus vivió hace 210 millones de años y como puede verse era un anfibio de extraña apariencia. De hecho, su boca se hallaba armada de filas de dientes y de dos colmillos muy afilados para empalar a los mas resbaladizos peces.

Fósil y reconstrucción de como se alimentaba el animal
La mandíbula inferior del Gerrothorax estaba fija, y para masticar tenía que elevar la cabeza y dejarla caer. Es decir: Exactamente lo opuesto a lo que hacemos nosotros y casi todos los animales de la creación.
Farish Jenkins, el científico que publicó un artículo sobre el Gerrothorax en el Journal of Vertebrate Paleonthology, dijo que este ser de un metro de largo vivía en el fondo de los lagos, y que probablemente dejaba abierta la boca todo el tiempo, hasta que algún desafortunado pez entraba y el Gerrothorax cerraba de golpe la boca.
El Gerrothorax era muy robusto y estaba protegido por una especie de armadura ósea. El cuerpo y la cabeza eran muy planos, las patas cortas y macizas, y al parecer presentaba branquia externas bien diferenciadas.









la creacion siempre es sabia, aunque es libre de experimentar en todas las formas que ella cree, es por eso que es creadora, mas si el animal estaba en el fondo de los oceanos y no tenia ayuda de sus motoras o le era mas dificvil cazar de la forma mas comun, es posible que fuera totalmente distinto y que su mandibula inferior estuviera siempre apoyada al piso y la otra fuera la que se moviera, evitandole el no poder cazar como los otros, osea que si la boca con su cuerpo, no podia desplazarse, por muchas dificultades, es logico que las costumbres normales en los demas especimenes aqui se invirtieran, lo mismo sucederia si el hombre tuviera la cabeza con la quijada al revez, si no tuviera brazos, ni piernas, y sus movimientos estuvieran neutralizados, lo creativo, le facilitaria que su forma de caza, seria facil para sus dificultades. Rolando Hernandez Rivero, Fisico Teorico Cuantico y Humanista. escritor de TESTAMENTO DEL COSMOS.