Nuevos avances en la obtención del ADN de especies extintas. El primero obtenido el del Thylacine.


La pasada semana expusimos un interesante tema sobre 10 especies extintas que podrían revivir en el futuro. En el artículo se dice que actualmente la tecnología no permite en muchos casos una resurrección de estos animales, pero que en el futuro estaría disponible sin ninguna duda. Bueno, el futuro es ahora y ya se están apuntado maneras para conseguir ese preciado ADN, ahora los científicos avisan que ya es posible extraerlo del pelo de especies disecadas y por tanto no si se encontrara pelo de animales extintos, sería una posibilidad.

La genética puede contar en breve con una nueva especialidad, la Museómica. En noviembre pasado, un equipo internacional logró el hito de obtener ADN de un mamut siberiano gracias al pelo que se había conservado en el subsuelo helado.

¿Podriamos analizar al Shunka Warrakin con esta nueva tecnica?

¿Podríamos analizar al Shunka Warrakin con esta nueva técnica?

Ahora, estos científicos han demostrado que también puede obtenerse el código genético de una especie extinguida en condiciones normales, lo que abre la puerta a conocer el ADN de cualquier animal extinguido, siempre que exista algún ejemplar preservado en un museo.

En concreto, se han conseguido todos los genes de origen materno del tigre de Tasmania, –un felino que habitaba la isla del mismo nombre situada al sur de Australia y que se extinguió en los años 30 del siglo XX–, gracias a las muestras de pelo tomadas de dos ejemplares conservados en el Museo Smithsonian de Washington y en el Museo de Historia Natural de Suecia, el primero de los cuales estaba disecado y el segundo preservado en formol.

El estudio, recogido por otr/press, se publica hoy en la versión digital de la revista Genome Research, y representa la primera secuenciación de genes de este marsupial carnivoro, que presentaba una curiosa mezcla de perro y tigre. Pero sobre todo, esta investigación abre la puerta al uso generalizado y sin deterioro de ejemplares de animales en museos para aprender por qué se extinguieron y cómo la desaparición de especies puede ser prevenida.

“Nuestro objetivo es saber cómo prevenir la extinción de especies”, explicó Webb Miller, biólogo de la Universidad de Pennsilvania y miembro del equipo internacional de investigadores procedentes de Estados Unidos, Suecia, Dinamarca, Reino Unido, Alemania y también España, donde la Fundación Ramón Areces contribuye a financiar el proyecto. Además este científico mostró su esperanza de que este estudio “relance las discusiones sobre la posibilidad de recuperar el tigre de Tasmania”.

UN SIMPLE PELO BASTA PARA CONSERVAR EL ADN

El equipo utilizó una nueva tecnología de secuenciación desarrollada por Miller y Stephan C. Schuster, profesor de bioquímica y biología molecular en la Universidad de Pennsilvania, y que solo precisa del uso de pelo, ya que se ha comprobado que posee grandes cualidades para preservar el ADN a lo largo del tiempo, al margen de la acción de las bacterias. Schuster destacó el éxito que supone haberlo conseguido en condiciones normales, y no gracias a la conservación a bajas temperaturas como ocurrió con el mamut.

La conclusión del análisis del ADN indica que el tigre de Tasmania, al igual que el mamut, terminó terminó extinguiéndose debido a la baja diversidad genética que había alcanzado la especie, lo que la hizo más vulnerable a las bacterias y otras presiones ambientales.

El nuevo estudio muestra que el método desarrollado por estos investigadores es potencialmente útil para una nueva disciplina que involucre en análisis de muestras de genoma procedentes de museos, especialidad que el profesor Schuster ya ha bautizado como Museómica.

Fuente: La Opinión de Tenerife

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