Paul Sereno, el afamado paleontólogo de la Universidad de Chicago, se le conoce por sus expediciones financiadas por la Nacional Geographic al Norte de África. En sus calientes desiertos ha encontrado ejemplares espectaculares de saurópodos, terópodos etc. Sin embargo, Sereno hizo su tesis doctoral sobre un grupo de pequeños dinosaurios comedores de plantas llamado psitacosaurios. No se ha olvidado de ellos y acaba de publicar un interesante artículo donde aborda la función de las mandíbulas de estos dinosaurios, que por su característica morfología se les ha llamado dinosaurios – loro.

Esta comparación es bastante acertada y solo hay que ver su cráneo picudo que más se parece a un pico poderoso de nuestros actuales loros. El trabajo liderado por Sereno hace una descripción pormenorizada del cráneo del nuevo taxón Psittacosaurus gobiensis del desierto del Gobi, en Mongolia (China). Psittacosaurus es muy conocido ya que esqueletos más o menos completos de diferentes especies se encuentran en muchos museos europeos y norteamericanos. El ejemplar que ha servido para el estudio proviene del Cretácico Inferior y fue excavado en el año 2001. La excepcional conservación del ejemplar ha permitido reconstruir la posición y fortaleza de las inserciones musculares. El resultado es que tenían unos poderosos músculos que permiten morder muy fuerte.
















