El Ministerio de Defensa británico destruirá en el futuro todos los informes sobre avistamientos de ovnis que lleguen a sus manos. Londres no quiere tener que volver a hacer públicos estos comprometidos documentos, según un memorandum secreto que ha trascendido esta semana. De hecho, la unidad oficial de investigación sobre estos fenómenos ya fue cerrada a inicios de diciembre.
Según esta nueva política de actuación, este departamento podrá mantener ocultos los sumarios sobre objetos voladores no identificados durante 30 días, antes de hacerlos llegar a la sociedad, tal y como explica The Daily Telegraph. Estas nuevas órdenes se adoptan porque los militares tenían la obligación de hacer públicos los datos, en virtud de la libertad de prensa, o de mandarlos a los Archivos Nacionales.






