Hallan mano momificada en una cueva de Granadilla, Tenerife


El paseo dominical de Pedro Luis González finalizó justo cuando se topó nada menos que con los huesos de una mano humana semiescondidos entre las rocas de una cueva recóndita en Charco del Pino, en el municipio de Granadilla de Abona. El joven, que supone que se trata de un resto arqueológico, lo ha puesto ya en conocimiento de las autoridades del Cabildo de Tenerife, que se desplazarán al lugar en los próximos días con la finalidad de analizar este hallazgo.

La mano (en el recuadro) fue encontrada en esta cavidad de Charco del Pino. / PEDRO LUIS GONZÁLEZ

Pedro Luis González es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de La Laguna y también aficionado al senderismo. El pasado domingo domingo decidió adentrarse en una gruta de unos cinco metros cuadrados, en una zona de paso que se halla muy próxima a la carretera de Vilaflor, cuando se encontró con la macabra sorpresa. “Ya lo he puesto en conocimiento de los responsables de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife”, asegura Pedro Luis González, quién por su formación conoce bien cómo se ha de proceder ante casos como el acontecido.

Este licenciado lagunero comparte con DIARIO DE AVISOS su hipótesis acerca de los huesos encontrados que corresponden a una mano humana entera, aunque incompleta, pues a los dedos le faltan las falanges superiores. “Creo que la mano ha sido colocada en este lugar. Posiblemente pertenezca a una momia aborigen que nunca estuvo enterrada en esa cueva, pues no hay otros restos en las proximidades de la cavidad. Además, la hubieran visto los cabreros”, subraya en sus declaraciones.

Según explica Pedro Luis González a este periódico, la cueva del hallazgo era utilizada en otros tiempos como corral para guardar las cabras por los antepasados del lugar, entre los que figuraban su bisabuelo y su abuelo.

Abrevadero

Éste último le comunicó a su nieto que además en la parte inferior de la cueva existía también un depósito de agua que era utilizado como abrevadero para el ganado.

No es la primera experiencia que posee Pedro Luis en cuanto al descubrimiento de vestigios aborígenes. Hace unos días este medio hizo público otro de sus hallazgos, unos grabados rupestres que pudieran representar barcos veleros del siglo XV. Los encontró hace un año y medio en la misma localidad.

Fuente: Diario de Avisos

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