Columpios que se mueven solos. Análisis científicos a la vista.


Hace tiempo ya, un amigo, Juanjo, me hizo llegar un video de unos columpios que se movían solos. Cuando lo vi no le di la mayor importancia perdoname Juanjo (mira tu unos columpios que se mueven solos, un hilo, el viento una broma, nada espectacular) pero parece que la cosa ha sido tan “grave” como para que se encargue una investigación a un grupo de científicos.

Las hamacas (forma de llamar a los columpios en Argentina) se mecen solas, en un vaivén que genera asombro e incredulidad. Aunque nadie tome contacto con ellas ni sople siquiera una brisa leve, por momentos se mueven con insistencia. De a una, en pareja y hasta las tres juntas. Con chiquitos arriba o luego de que alguien se arrime para detenerlas, siguen balanceándose solas.

 

Para los habitantes de Firmat, una apacible localidad santafesina ubicada 100 kilómetros al suroeste de Rosario, todas las teorías son posibles: espíritus, milagros y caprichos de la física, integran el menú de razones para explicar el fenómeno que mantiene al pueblo azorado.

La intendencia, revolucionada por la repercusión que alcanzó el tema, convocó a especialistas para determinar si el movimiento está motivado por un campo magnético o es obra de un fenómeno paranormal. El fin de semana pasado llegaron para estudiar el caso y las autoridades estiman que mañana se conocerá su informe. El grupo, llegado desde Buenos Aires e integrado por técnicos, parapsicólogos, antropólogos y arqueólogos, estudió ondas electromagnéticas, presión atmosférica, temperaturas, sonidos e imágenes mientras las hamacas, al menos de a ratos, se movían.

En la intendencia esperan que el trabajo permita desactivar las leyendas que recorren el pueblo. Mientras algunos exhiben grabaciones de video y fotografías tomadas en el lugar en las que, aseguran, se escuchan voces extrañas y se observan imágenes irregulares, la Iglesia desestima que se trate de un milagro. Muchos hablan de un niño fallecido en la zona que utiliza los juegos de la plaza y otros aseguran incluso que las hamacas poseen propiedades curativas.

Colocadas el 20 de junio pasado en la plaza Belgrano, en el barrio La Patria, un lugar en el que antiguamente funcionaba un matadero de animales y que, actualmente, linda con una iglesia, las hamacas son los únicos juegos en el predio que registran este extraño fenómeno. Para sumarle ribetes curiosos a la historia, una de ellas fue robada el mes pasado. El episodio causó estupor. Incluso, muchos se desilusionaron pensando que ya no la verían moverse. Se equivocaron. Fue repuesta y pocos días después comenzó a mecerse.

Ahora las tres permanecen cercadas. El padre Juan Carlos Pellegrino, a cargo de la parroquia La Merced, comentó a Clarín que desde el principio visitó el lugar y descartó que pudiera tratarse de un fenómeno religioso. “La vi moverse, pero no vi nada sobrenatural. Ni luces ni ángeles, como dice mucha gente, a la que hay que escuchar con respeto. Antes de pronunciarse hay que agotar los recursos de la ciencia”, opinó escéptico.

En la Web pueden observarse videos de la misteriosa hamaca, y ya no sólo la gente del pueblo utiliza el lugar como punto de reunión: colectivos, camioneros y viajantes llegados desde lugares remotos aprovechan su paso por la ciudad para detenerse a observar el extraño fenómeno.

Fuente: Clarin.com

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