Nueva especie de Manatí tropical descubierto en Brasil


Manat�En este artículo relatamos brevemente el descubrimiento de una nueva y sorprendente especie de manatí en el Amazonas Brasileño, que ha recibido el nombre científico de Trichechus hernhardi, o manatí enano. Representa la segunda especie acuática de manatí tropical y es el más pequeño (130 cm. en longitud) de todos los sirenios (orden al que pertenecen manatíes y dugongos).

En septiembre de 2002 Marc Van Roosmalen, primatólogo holandés afincado en Brasil durante más de 20 años, obtuvo un cráneo completo de un macho adulto, recientemente cazado por pescadores locales. Sólo dos años más tarde, él por primera vez, logra filmar, fotografiar y examinar a un macho adulto vivo en su hábitat natural.

El manatí pigmeo esta adaptado a la vida en ríos de aguas claras de corriente rápida y se alimenta principalmente en posición horizontal de las plantas y follaje subacuatico. Por el contrario, el manatí amazónico (3-4 m. de longitud), Trichecus inunguis, esta restringido a los lagos y ríos lentos de aguas turbias u oscuras. Además se alimenta en posición vertical de plantas flotantes o las que quedan sumergidas en zonas selváticas anegadas (igapó y varzea) .

Análisis del ADN mitocondrial de los nuevos especimenes reveló un mapa genético casi idéntico al de su pariente amazónico. Sin embargo, y debido a que la tasa de mutación en estos animales es muy lenta, un posterior análisis estadístico demostró una divergencia evolutiva de unos 480.000 años respecto a sus grandes congéneres (T. Inunguis).

Con este gran lapso de tiempo es posible determinar a estos animales como subespecie, e incluso elevar su estatus a especie “enana” debido al extremo alopatrismo (de alopátrico, que tiene diferentes áreas de distribución geográfica y que no se solapan) por su aislada y casi exclusiva distribución en el río Aruainho.

Por lo tanto se considera al nuevo manatí enano como en peligro de extinción ya que su hábitat son los 120 Km. del Aruainho, un afluente del Aripuanii, tal vez el último reducto de una población viable de esta, al menos, nueva y amenazadísima subespecie de sirenio tropical.

Fuente: Marc Van Roosmalen – Traducción: Gustavo Sánchez Romero