Victa o la involución de una especie


¿Hasta que punto puede el ser humano, responsable de la involución de una especie? La pregunta puede parecer en un primer momento bastante estupida, pero observando el siguiente caso, la cosa toma otro cariz. Victa es una “grandiosa” oveja que su cuidador ha abandonado a su suerte durante tres años. En ese tiempo, la lana de Victa se ha multiplicado tanto que solo su pelaje pesa ya más que su cuerpo, lo que la imposibilita prácticamente el movimiento, incluso el comer para la oveja era toda una odisea.

La oveja, estaba abandonada en el jardín de su dueño, y ante la imposibilidad de andar, se había separado del rebaño, algo que las ovejas no toleran muy bien, pues son animales sociales que necesitan estar en manadas. Un grupo de vecinos, viendo el problema del animal, decidieron esquilarla para librarla de su pesado manto. El antes y el después de Victa como muestran las imágenes, habla por si solo. Los inspectores tras afeitarla dictaminaron que la oveja, aunque debilitada, estaba bien de salud y constataron que el molesto manto pesaba cinco veces más que su propio cuerpo.

Vista esta historia, la pregunta es obvia, ¿el esquilado de las ovejas durante siglos de pastoreo ha hecho que las ovejas dependan del ser humano para sobrevivir? Necesariamente, la oveja de seguir así habría muerto irremediablemente por el peso de su propio pelo.

Con esta visión cabe preguntarse si las ovejas han involucionado hasta el punto de acostumbrarse a perder el pelo solo cuando los humanos se lo cortan, o de lo contrario mueren irremediablemente. Desde luego es un equilibrio muy precario el que una especie acabe dependiendo del ser humano para sobrevivir, y así seguro que habrá decenas.

Imagenes: Noticiero Bizarro