Reaparece el “Shunka Warrakin” o “Ringodokus” después de mas de un siglo perdido. Con foto.


Hace ya más de una siglo de la aparición del que se daría a conocer como “Shunka Warrakin”, el Shunka apareció de manera misteriosa, matando a varias cabezas de ganado y parecía que estaba condenado a desaparecer de igual manera hasta que finalmente ha sido descubierto de nuevo, o al menos eso parece.

El animal hizo su aparición en Montana, en concreto en la zona de Madison Valley y tras varias noches de ataque al ganado, acabo sus días por la intervención de una bala de fusil disparada por un colono hacia finales del siglo XIX. A partir de ahí, se creó una autentica leyenda que fue pasando de generación en generación y convirtiéndose en parte del folclore local. Afortunadamente, un taxidermista local, conservo al animal lo mejor que pudo y ese ejemplar disecado junto con una foto antigua en blanco y negro fue lo único que atestiguaba la realidad del suceso.

Por la fotografía se podía determinar que el animal no era exactamente un lobo común, parecía más bien un cruce entre un lobo y una hiena, pero la desaparición del ejemplar disecado en 1980, ha impedido que sea bien identificado. Ahora, 121 años después de su captura, Jack Kirby, nieto del colono que disparo al animal ha logrado, luego de una búsqueda de años, encontrar lo que parece ser el animal embalsamado original. “Después de leer la historia del Shunka Warrakin, un día de Hallloween en la prensa local, me decidí a investigarlo un poco más, llevándome la sorpresa de que fue uno de mis antepasados quien lo había capturado. Finalmente tras una larga búsqueda, encontramos al ejemplar en los gigantescos sotanos del Museo de Historia Natural de Pocatello”. Expresó Kirbi a la prensa local mientras posaba orgulloso junto al ejemplar y sosteniendo la escopeta que le dio caza.

El “Ringodokus”, o “Shunka Warrakin”, ambos nombres con los que se conoce a la extraña criatura, tiene un gran parecido con un lobo común, pero sus cuartos traseros están inclinados hacia el suelo como los de una hiena, es decir, sus extremidades posteriores son más pequeñas que las anteriores. Incluso la forma de su cabeza y su estrecho hocico es extraño para un lobo. El pelaje de un color marrón oscuro, casi negro tiene zonas más claras e incluso en la parte lateral una especie de rayas. El animal mide del hocico al nacimiento de la cola 1,20m con una altura al lomo de uno 70cm.

A pesar de la época, el disecado es impresionantemente bueno y mantiene un buen estado sin aparentes signos de desgaste a pesar del tiempo transcurrido. Jack Kirbi, en un detalle singular, llevó a la criatura con permiso del Museo de Pocatello, al cementerio donde descansan los restos de Israel Ammón Hutchins, abuelo de Kirbi y quien diera muerte al animal.

Hutchins disparó al animal en 1886, una fecha que no está muy clara, pues hay quienes afirman que esa fecha es muy temprana. Capturo al animal en lo que hoy es el Sun Ranch, aunque no lo hizo en su primer disparo, pues antes mato a una de sus vacas en el primer intento. A pesar de las dudas en las fechas y los detalles, esta parece ser la historia más concisa, pues fue relatada por el hijo del propio Hutchins, Elliot, en sus memorias.

El animal era la segunda vez que aparecía por su finca y tras matarlo comercio con el mismo para comprar una nueva vaca. Al parecer Joshep Serwood adquirió el ejemplar, un taxidermista local quien se ocupó de conservar al animal para ponerlo en exposición en su propia tienda, que también era un museo en Henry´s Lake en Idaho. Finalmente tras su muerte, su colección de taxidermia fue finalmente donada al Museo de Historia Natural de Idaho, donde se ha mantenido todo este tiempo oculto en los sótanos del mismo.

El animal desconcertó a todos aquellos que la vieron con vida. Muchos creyeron que se trataba de una hiena que escapo de algún circo cercano en lugar de ser un lobo. En sus memorias Elliot Hutchins recordaba los espeluznantes gritos del animal durante la noche y recordó su ferocidad cuando fue alcanzado por el disparo. “Rompió un cable de media pulgada con sus mandíbulas para intentar llegar hasta nosotros, a pesar de estar herido mortalmente” escribió Elliot.

 

El caso alcanzó una popularidad inusitada cuando en 1977 vio la luz el el libro “Senderos misteriosos de la Naturaleza: La vida de un trabajo en Grupo de un Naturalista” en el libro se incluyo la famosa fotografía que todos los interesados en la critpzoología habíamos conocido. Posteriormente esta misma historia sería recogida por otros escritores como John Colleman en el libro “Criptozoología de la A a la Z”, en este libro, Colleman enlazo el caso del “Ringodokus” con una leyenda americana de una criatura denominada “Shunka Warrakin”, conociéndose a la criatura con el mismo nombre a partir de entonces.

El animal no ha sido identificado todavía. Al parecer el primero en intentar identificarlo fue el instituto Smithsonian, quien recibió una descripción de Hutchins sin que el instituto llegara a una conclusión definitiva. Colleman aseguró que lo más fácil sería realizar una identificación de ADN con muestras del animal cosa que nunca se hizo y que con la desaparición del animal se antojaba evidentemente inviable. Ahora esas pruebas podrían realizarse, pero Kirby, no está plenamente convencido de estas pruebas pues quizás las mismas acabarían con un misterio que ha rodeado cuatro generaciones de su familia.

El animal disecado se exhibirá a partir de Mayo de 2008 en el Museo de Historia de Madison Valley. Gracias a “Chastel” por hacernos llegar la información.

Fuente: David Heylen (Traducción Bozeman Montana Local News)