Los dinosaurios carnivoros eran buenos papás


Para David Varricchio y colaboradores 2008 va ser un año para recordar. Además de publicar un par de artículos de gran relevancia en revistas como Acta Paleontologica Polonica (1)  donde presentaba un espléndido caso de conservación excepcional donde una manada de más de veinte individuos de Sinornithomimus dongi  se encontraba atrapada en una trampa de barro, y Paleobiology (2), donde realizaban una comparación de la conductividad de vapor de agua en huevos de España y Argentina, termina el año con la concesión del premio de Paleontología  por su artículo sobre un dinosaurio excavador descubierto dentro de su madriguera y publica un interesante artículo en la revista más prestigiosa de ciencia general, Science (3), sobre las costumbres de incubación de los dinosaurios terópodos.

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"Las observaciones que realizan se centran en el tamaño de la puesta con relación al tamaño del progenitor"

En el artículo de Science, los autores realizan un estudio desde varias perspectivas de todas las puestas de dinosaurios terópodos en las que se han encontrado restos asociados de los progenitores -Troodon formosus, Oviraptor philoceratops, y Citipati osmolskae, otro oviraptórido. Las observaciones que realizan se centran en el tamaño de la puesta con relación al tamaño del progenitor, la posición del progenitor con respecto a la puesta, muy similar en todos los casos a la de las aves actuales, y la osteología de los progenitores.

A través de estas observaciones, los autores concluyen que el tamaño de la puesta –entre 22 y 30 huevos en todos los casos- excede en gran medida al de las puestas de cualquier ave actual que presente cuidado maternal o biparental. Además, la histología revela que los progenitores no presentan cavidades de reabsorción de calcio en el córtex de los huesos. Esta peculiar característica aparece en todos los individuos femeninos reproductores dentro de los arcosaurios actuales (aves y cocodrilos), e incluso posiblemente en el terópodo basal Syntarsus y es debida a que durante la formación de del huevo, la madre necesita extraer calcio de los huesos para permitir el correcto crecimiento de la cáscara. Así pues, en los tres casos descritos de dinosaurios no avianos cuidando a su nidada, el progenitor responsable del cuidado era un macho.

Ante esta evidencia, las propuestas de los autores son espectaculares. En primer lugar demuestran que el cuidado de las nidadas es una condición primitiva para el clado aves, ya que varios grupos de terópodos tienen en común esta característica. Además, proponen que estos terópodos presentan una estrategia de cuidado exclusivamente parental, donde un macho cuidaría de una nidada constituida por la puesta de carias hembras. Este tipo de cuidado parental se observa hoy en día en la práctica mayoría de las aves Paleognathes, grupo de aves al que pertenecen los avestruces.

Referencias

1- Varricchio, D. J., Sereno, P. C., Xijin, Z., Lin, T., Wilson, J. & Lyon, G. H. 2008. Mud-trapped herd captures evidence of distinctive dinosaur sociality. Acta Palaeontologica Polonica, 53, 4, 567-578.

2- Jackson, F. D., Varricchio, D. J., Jackson, R. A., Vila, B. & Chiappe, L. M. 2008. Comparison of water vapor conductance in a titanosaur egg form the Upper Cretaceous of Argentina and a Megaloolithus siruguei egg from Spain. Paleobiology, 34, 2, 229-246.

3- Varricchio, D. J., Moore,J.R. Erickson, G. M. Norell, M. A. Jackson, F. D. y Borkowski, J.J. 2008. Avian Paternal Care Had Dinosaur Origin . Science, 322, 1826-1828

Fuente: aragosaurus

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