Creído extinto hace 111 años resucita en Australia. Con foto.


El lagarto es la evolución de los geckos australianos

El lagarto es la evolución de los geckos australianos. Foto The Australian News

El año pasado se descubrió un extraño reptil que desconcertó a los científicos por ser un lagarto sin patas. El descubrimiento fue realizado por investigadores europeos en Australia. y ahora, una año después lo que fue un fortuito descubrimiento, el mismo se ha convertido en un redescubrimiento asombroso donde ya se han encontrado más ejemplares de este lagarto sin patas que mide entre 18-25cm de longitud y que se creía extinguido hace 111 años.

“Son extremadamente lindos” expreso Chris Pavey, quien dirige el equipo del gobierno para la protección de la vida salvaje del país. “Tiene un lomo de color bronce, una cabeza de color gris pálido con una franjas marrones a lo largo del cuerpo desde el hocico hasta la cola. Hasta el momento los hemos encontrado en 15 localidades diferentes del sur de Australia”.

Aunque tienen aspecto de serpientes, en realidad son lagartos si patas, también conocido como “flap-footed lizards”, los cuales son una evolución de los geckos australianos y no con una relación directa en la evolución de las serpientes. Pavey confirmó el pasado año al Dr. Peter McDonald, responsable técnico del Departamento de Medio Ambiente del Territorio, el descubrimiento de un único ejemplar de “lomo de bronce”, mientras estudiaba una rara especie de acacia cerca de Charlotte Water. Desde enontes, 18 de estos animales han sido descubiertos, generalmente entre la hojarasca donde suelen tener su hábitat. Su nombre científico es Ophidiocephalus taeniatus.

El Dr. Pavey decidió no anunciar el descubrimiento el pasado año, principalmente porque deseaba obtener más datos del animal y que su estudio no se viera entorpecido. “Queríamos obtener nuevos datos para saber si era necesario poner al animal en estado de conservación o protección, en definitiva, saber si eran los únicos ejemplares y si podrían desaparecer denuevo”.

La mejor manera de proteger al animal, es instar a los agricultores de la zona a no crear pozos de agua en su propiedad, ya que estos atraen al ganado para beber y rompen la hojarasca cercana del agua, que es la zona que es donde viven estos lagartos. El primero de estos ejemplares fue descrito por el irlandés Paddy Byrne en 1897, que en aquel momento era empleado de telégrafos de la estación de Charlotte Water. Este biólogo autodidacta, recogió y clasifico muchas especies no identificadas de la zona.

Debido a que algunos de los ejemplares se han encontrado en Australia del Sur en 1978, el Dr. Pavey dijo que el siguiente paso fue el colaborar con los científicos allí para averiguar cuantas de estas criaturas siguen existiendo hoy en día. “Es un animal muy difícil de rastrear” dijo Pavey.

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