¿Sigue la CIA ocultando datos sobre el asesinato de JFK?


Portada de la biografía publicada

Portada de la biografía publicada

¿Acaso estará la CIA encubriendo algún sombrío secreto sobre el asesinato de John F. Kennedy? Eso es lo que parece, a juzgar por su comportamiento.

Durante seis años, la Agencia Central de Inteligencia ha peleado por mantener secretos cientos de documentos de 1963, cuando un grupo anticastrista pagado por la propia agencia chocó en público con el futuro asesino, Lee Harvey Oswald. La CIA dice que simplemente está tratando de proteger secretos legítimos. Pero debido al historial de la agencia de tratar de bloquear las indagaciones sobre asesinatos, incluso los investigadores que no gustan de sospechar de confabulaciones cuestionan su postura.

Los archivos en cuestión, algunos revelados por directivas de las cortes, y cientos más que se mantienen secretos, tienen que ver con la curiosa carrera de George E. Joannides, el agente que supervisó a los cubanos disidentes en 1963. En 1978, la agencia hizo a Joannides el contacto con el Comité Selecto Sobre Asesinatos de la Cámara de Representantes, pero no le dijo nada al comité del papel que Joannides jugó anteriormente.

Eso ha dado a pensar que la verdadera tarea de Joannides era limitar aquello que el comité podía enterarse sobre las actividades de la CIA. El engaño de la agencia fue reportado por primera vez en el 2001 por Jefferson Morley, un periodista y escritor que ha perseguido los archivos en cuestión desde entonces, representado por James H. Lesar, un abogado de Washington que se especializa en demandas bajo la Ley de Libertad de Información.

“La conducta de la CIA es enloquecedora”, dijo Morley, de 51 años, ex reportero del Washington Post y autor de una biografía publicada en el 2008 sobre un jefe de estación de la CIA en México. Luego de años de haber reportado meticulosamente sobre Joannides, que murió en 1990 a los 68 años de edad, Morley está convencido de que hay mucho por averiguar.

“Sé que esto es una historia con base”, dice Morley. “La confirmación es que la CIA trata estos documentos como extremadamente delicados”.

La búsqueda de Morley ha adquirido prominentes partidarios, incluyendo a John R. Tunheim, un juez federal de Minnesota que fungió en 1994 y 1995 como presidente de la Junta de Revisión de Documentos del Asesinato, creada por el Congreso para encontrar documentos relacionados con el caso.


“Creo que es probable que la agencia nos haya engañado”, dijo Tunheim, refiriéndose a los documentos pertinentes a Joannides. “Ese material debe publicarse”.

Gerald Posner, autor de un relato “anticonspirativo” del asesinato de John F. Kennedy llamado Case Closed (caso cerrado), dijo que el hecho de que la CIA siga reteniendo un documento tan viejo “es un ejemplo perfecto de por qué nadie confía en esa agencia”.

“Estimula las teorías de conspiración, que dicen: `Están ocultando algo’ ”, dijo Posner.

El año pasado, luego de haber perdido una decisión de la corte de apelaciones en la demanda de Morley, la CIA reveló materiales confirmando el probado vínculo de Joannides con los cubanos anticastristas que se enfrentaron a Oswald. Pero la agencia ha retenido 295 documentos específicos de las décadas de los años 60 y 70, y rechaza negar o confirmar la existencia de muchos otros, diciendo que revelarlos resultaría en “daños extremadamente graves” a la seguridad nacional.

“Los métodos de derrotar o impedir acciones encubiertas durante la década de los años 70 todavía pueden ser instructivos para los enemigos actuales de Estados Unidos”, escribió en documento planteado en corte un funcionario de la CIA.

Un portavoz de la agencia, Paul Gimigliano, dijo que la CIA había abierto todos los archivos pertinentes al asesinato para la junta de investigación de Tunheim, y negó estar tratando de evitar algo embarazoso. “Lo visto no respalda eso, ni las teorías de confabulación, de por sí ofensivas, de que la CIA tuvo que ver con la muerte del presidente Kennedy”, dijo Gimigliano.

Fotografía que muestra a Gordon Campbell y George Joannides en el Hotel Ambassador en la noche en que Robert F. Kennedy fue asesinado.

Fotografía que muestra a Gordon Campbell y George Joannides en el Hotel Ambassador en la noche en que Robert F. Kennedy fue asesinado.

El sigilo de la CIA ha sido objeto de mucho debate este año, y miembros de la agencia han protestado por la decisión del gobierno del presidente Barack Obama de revelar opiniones legales que describen métodos de interrogatorios brutales. La presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, fue objeto de ataques por parte de los republicanos tras acusar a la CIA de engañar al Congreso sobre torturas de agua, y añadió: “Nos engañan constantemente”.

MUCHOS MOTIVOS

¿Qué motivos pudieran haber tenido agentes de la CIA para enterrar los detalles del trabajo de Joannides durante tanto tiempo? ¿Sabían los agentes de la CIA o sus contactos cubanos más sobre Oswald de lo que se ha revelado? ¿O la agencia simplemente estaba preocupada por sus contactos con el futuro asesino, como los funcionarios del FBI de Dallas que, después del asesinato, destruyeron una nota manuscrita que Oswald había dejado para un agente del FBI?

¿O es que Morley ha pasado una década en una búsqueda sin sentido?

Max Holland, que está escribiendo una historia de la Comisión Warren, dijo que la agencia pudiera estar tratando de preservar el principio del secreto.

“Si uno empieza a revisar los expedientes de todos los agentes de la CIA que hayan tenido que ver algo con el asesinato, eso no tendría fin”, agregó.

Posner, el autor anticonspirativo, dijo que de haber habido algo realmente explosivo que hubiera implicado a la CIA y a Kennedy, no hubiera estado en ningún expediente, ni siquiera en los documentos que la CIA ha tratado de mantener secretos.

“La mayoría de los teóricos de la conspiración no lo comprenden”, dijo Posner. “Pero si realmente hubiera habido una conspiración de la CIA, no existirían documentos sobre ella”.

Fuente: El Nuevo Herald

Más datos: Cubadebate

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