Los leones de Tsavo no eran tan “asesinos”


John H. Peterson junto a una de sus presas.

Probablemente si sigues este Blog, conocerás la historia de los leones de Tsavo, incluso es probable que te suene por alguna película protagonizada por Val Kilmer, y si no siempre puedes leer esta entrada.

El caso es que recientes investigaciones realizadas por la Universidad de California, Santa Cruz, han llegado a la conclusión que las víctimas de los leones de Tsavo, “Sombra y Oscuridad” no fueron 135 personas como estimo su cazador John H. Peterson ni tampoco 28 como anunciaron los responsables de la construcción del ferrocarril, La Compañia Ferroviaria de Uganda, sino más bien una cifra que rondaría las 35 víctimas.

Uno de los leones, el conocido como "Sombra"

Los resultados de sus investigaciones fueron divulgados en pasado 2 de Noviembre en la Revista “Actas de la Academia Nacional de Ciencias”, donde se detalla como para el estudio realizaron un concienzudo y complicado análisis de isótopos. Al analizar las muestras del pelo y hueso los leones, los investigadores pudieron calcular que uno de los leones pudo comer 11 personas y el otro 24 en los últimos 9 meses de vida. La controversia en este sentido siempre ha estado vigente. Peterson anuncio un total de 135 cadaveres y la empresa ferrocarril 28 y es de lógica pensar porque unos estarían interesados en aumentar la cifra y otros reducirla.

Este era el conocido como "Oscuridad"

El principal autor de la investigación, Justin D. Yeakelfue el responsable de estudiar los hábitos alimenticios de los leones. Yeakel, analizó los colágenos óseos y la queratina del cabello que fueron proporcionados por el Field Museum, lugar donde se conservan los cuerpos de los leones. Posteriormente compararon estos datos con las firmas isotópicas de las hipotéticas presas de los leones, en los que se incluyeron animales de pastoreo, animales de la zona y también humanos. Las muestras humanas fueron obtenidas de los restos de la población de Keny, Taita, que fueron recogidas por el antropólogo Louis Leakey durante su famosa expedición arqueológica del Orient Express de 1929.

Los resultados han arrojado que en uno de los leones la mitad de la dieta se componía de humanos y el resto de animales como gacelas o impalas. Sin embargo la el segundo león apenas devoró a humanos y subsistió a cambio de otros herbívoros. Esto sugiere que ambos trabajaban juntos para cazar, tanto presas humanas como animales, pero que sólo uno de ellos prefería alimentarse de humanos.

Aún queda por develar algunos detalles de este caso como la carencia de melena en los dos leones y su considerable tamaño. Sean menos o más victimas, lo cierto es que la historia de los devoradores de hombre o los “Demonios de la Noche” sigue siendo una historia fascinante de un continente que hasta en historias crueles como esta, es fascinante.

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