Más de 50 nuevas especies de insectos en Brasil


Algunos están en peligro de extinción

Un estudio de colecta y clasificación de insectos iniciado hace cinco años por un grupo de investigadores brasileños ha permitido la identificación hasta ahora de cerca de 50 nuevas especies de estos invertebrados, pero los científicos consideran que ese número puede llegar a mil.

De entre miles de ejemplares colectados en varios estados de Brasil y analizados por investigadores de varias universidades, 50 eran totalmente desconocidas y una parece ser de un género hasta ahora sin nombre, informó el día 22 en su site la Universidad de Sao Paulo.

Los científicos aún van a analizar 250 ejemplares ya seleccionados por sus características poco comunes y que pueden ser de nuevas especies y, de entre los miles colectados y que aún pretenden estudiar, calculan que pueden haber otros 700 de nuevas especies. El proyecto es coordinado por el profesor Dalton de Souza Amorim, investigador de la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras (FFCLRP) de la USP en la ciudad de Ribeirao Preto.

En el proyecto también participan investigadores de la Universidad Estatal Paulista (Unesp), el Museo de Zoología de la USP y la Universidad Federal del ABC. “Algunos insectos aún no habían sido encontrados en Brasil”, asegura Amorim. Los insectos fueron colectados en gran parte del litoral brasileño y en los estados de Santa Catarina, Paraíba, Sao Paulo, Goiás, Minas Gerais y Mato Grosso do Sul.

Los investigadores también identificaron diferencias de hasta un 100 por ciento entre insectos de la misma especie y que fueron colectados en el litoral y en el interior del país. “Entre algunos mosquitos que se alimentan de hongos y de hojas en descomposición hay diferencias de hasta el 100 por ciento entre los hallados en el litoral y en montañas”, explica Amorim. De acuerdo con el investigador, esas diferencias surgieron debido a que a lo largo del tiempo unas barreras físicas separaron los mosquitos que estaban en el litoral y los que estaban en sectores del interior de la misma área endémica. De esa forma, esos mosquitos no intercambiaron sus genes y fueron diferenciándose. Esas diferencias obligan a las autoridades a establecer distintos programas de protección para una misma especie en hábitat diferentes.

“Las especies que están en los bosques del interior, que son más secos, están muy amenazados debido principalmente a la expansión de cultivos agrícolas como la caña de azúcar, la soja y la naranja. Esas culturas prácticamente diezmaron los bosques y existen pocas áreas protegidas en esas regiones”, según Amorim. (Xinhua)

Fuente: Pueblo en Línea

Anuncios