Aprueban la busqueda del famoso “Tesoro de Lima” en Isla de Coco


El buque María Querida transportaba el preciado botín

Un investigador británico ha conseguido quizás el paso más complicado de su objetivo, el permiso por parte de las autoridades del Gobierno de Costa Rica para buscar en sus fronteras el mítico Tesoro de Lima. Mike Munroe, está convencido de conocer el paradero exacto de un antiguo botín que podría contener fortunas valoradas en más de 120 millones de euros.

Munroe espera tener éxito en su búsqueda donde otros personajes conocidos que también lo buscaron como Errol Flynn o Sir Malcom Campbell fracasaron. Según sus palabras, ha pasado más de media década planeando y buscando en mapas antiguos y otros documentos para ubicar el final de descanso del mítico tesoro. Con 54 años de edad, el investigador esta dando las ultimas pinceladas para organizar una expedición a la búsqueda del oro, plata y joyas que contiene ese tesoro oculto en algún lugar de las costas de Costa Rica, desde que en 1823 el tesoro saliera de la capital peruana de Lima, justo en los últimos días del domino español del territorio.

Según un inventario oficial, el tesoro comprendía al menos, 113 imágenes religiosas, entre las que habrían una de oro del tamaño real de la Virgen María, además de unos 200 cofres de joyas, espadas con empuñadoras de 273 piedras preciosas, más de 1.000 diamantes, coronas de oro sólido, 150 cálices y cientos de barras de oro y plata.

Al parecer los españoles cargaron el tesoro en el buque “María Querida”, bajo el mando del capitán William Thompson, quien embargo para México, por aquel entonces aun bajo el dominio español. Sin embargo, con el botín, Thompson se corrompió y se convirtió en pirata, matando a toda la tripulación de dignatarios que iban a bordo entre ellos un obispo. Luego de esto viajó a la isla de Coco a 350 millas de Costa Rica, donde presuntamente enterró el botín.

Han sido cientos las personas que han tratado de descubrir el paradero del tesoro, pero todos han fracasado, algo que no ha desanimado a Munroe, quien tiene la certeza de saber el lugar donde Thompson oculto el tesoro.


Curiosamente el Sr. Munroe no es arqueólogo ni nada parecido, es un pintor que vende sus obras en el mercado de Melton Mowbray y el mismo ha declarado que, “ahora cuento con un permiso especial del Gobierno de Costa Rica para buscar el tesoro en varias posibles ubicaciones. La política del gobierno es “no más cazadores de tesoros” pero como mis investigaciones no consisten en realizar grandes excavaciones para localizar el tesoro. Desde 1930 ha habido al menos 26 expediciones pero no ha basado su búsqueda en el suelo y las ubicaciones en la arena. Tengo el lugar exacto del tesoro, mis investigaciones en los documentos así lo confirman. Lo que voy a hacer es utilizar un detector de metales especial, es como una maya gigante de arena que me permitirá ampliar la zona de búsqueda. Cuando detecte algo anormal utilizaré una barra a modo de sonda para escanear el lugar. Tengo que trabajar en consonancia con el Gobierno de Costa Rica, por lo que todo se hará de forma transparente”.

Un portavoz de la Embajada de Costa Rica ha declarado que a pesar de que la política de Costa Rica es la no concesión de permisos a los caza tesoros por ser la isla Patrimonio de la Humanidad, en este caso se ha realizado un excepción debido a que las técnicas empleadas por Munroe no son agresivas para el medio ambiente, además añadió que “el verdadero tesoro de la Isla de Coco, es su biodiversidad y sus ecosistemas marinos”.

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