El gran “Big One” podría sacudir California antes de lo que se creía


Una nueva investigación ofrece datos que podrían hacer pensar que el próximo “Big One” podría producirse en California antes de lo que se pensaba. Hasta ahora se creía que los grandes terremotos se producían en un intervalo de tiempo más largo, pero esta nueva investigación a acortado dicho plazo dejando entrever que el próximo gran terremoto podría estar a la vuelta de la esquina.

Terremoto de 1857 en California

El Estudio de los geólogos de la Universidad de California Irvine y la Universidad Estatal de Arizona ponen de manifiesto que los terremotos masivos (de una magnitud de 5,5 o mayor) han afectado la región de San Andrés en toda la línea de su falla, entre 45 y los 144 años. El último gran terremoto ocurrió en 1857 lo que significa que el sur de California podría verse afectado por un gran terremoto antes de lo que creíamos.

“El próximo terremoto podría ser más pronto que tarde” dijo Grant Ludwing, experto en terremotos de la Universidad de Irvine y coautor del estudio. “Se creía que no íbamos a tener un gran terremoto a largo plazo, pero podríamos estar ahora mismo listos para sufrir uno en breve”, antes creíamos que los grandes terremotos se producían cada 250 o 450 años, pero este nuevo estudio lo ha cambiado todo.

Este nuevo estudio se basa en los estudios de las antiguas muestras de carbón obtenidas en la parte de la llanura de Carrizo en la línea de la falla de San Andrés.

Un terremoto de magnitud de 7,8 (menor al de 1857) podría extender el caos por las mayores ciudades de California, incluyendo Los Ángeles, según un estudio realizado por el estado en sus oficinas para Gestión de Emergencias. “Edificios enteres con personas atrapadas en su interior se colapsaran, lo mismo que las carreteras, sería una destrucción generalizada” explico Kelly Huston, Secretario para la Gestión de Recursos, Organismos Públicos y Comunicados de Crisis.

El terremoto de 1857, conocido como el “Terremoto de Fort Tejón”, rompió hacia el sur por la falla de San Andrés durante unas 200 millas, cerca del borde norte de la actual Los Ángeles, para luego girar hacia el este hacia Pass Cajon. El temblor duró entre uno y tres minutos y fue tan poderoso que licuo el terreno, haciendo que los arboles fueran literalmente engullidos en la tierra. Cabe destacar además que en aquel momento la población de Los Ángeles era de 4.000 personas y ahora la habitan 9,9 millones de personas.

Esta nueva información debería cambiar el concepto y la forma en que California se debería de preparar para un posible “Big One” en fechas no muy lejanas. Sin embargo, no todos están alarmados por esta nueva información, Morgan Page, geofísico de la Sociedad Geológica de los EEUU, cree que deberían de hacerse más estudios antes de lanzar a los cuatro vientos estas nuevas teorías. “Este nuevo estudio es bastante controvertido, algunos lo están sopesando y otro literalmente ven problemas en él”, exclamó el geofísico a Fox News.

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