La “radiación” puede explicar los enigmas de la Sabana Santa


Un grupo de científicos están construyendo el caso de la imagen del santo sudario de Turín de acuerdo a la teoría de que la misma fue creada por la radiación que emanaba del propio cuerpo de la persona que la representa. Una teoría que ca muy en acuerdo a la posible resurrección tradicional del la teología cristiana.

Imagen del Santo Sudario de Turín

Marcos Antonacci y el físico Arthur Lind sostienen que la imagen del hombre crucificado del sudario, podría constituir lo que equivaldría a una fotografía en el instante en que Jesús transforma su cuerpo en energía para revivir de entre los muertos. En una reciente publicación de ambos autores, exponen alrededor de 29 anomalías que ha presentado el lienzo para la ciencia sobre la imagen y las fibras de la sabana.

Entre esas 29 anomalías destacan por ejemplo:

  • La falta de desvanecimiento de la imagen
  • El color uniforme alrededor de cada fibra de lino
  • Todas las fibras en conjunto tienen la misma intensidad de color
  • La oxidación y deshidratación de las fibras
  • La estabilidad de la imagen del cuerpo al agua y la calefacción
  • La insolubilidad de la imagen corporal a los ácidos, redox y solventes
  • Las imágenes en negativo del cuerpo, izquierda/derecha y luz/oscuridad revelan mas detalles, como una imagen de alta calidad fotográfica.

Según los autores, “todas estas cuestiones pueden ser explicadas por la radiación y la radiación las une a todas”.

Exponen pro ejemplo que “el frontal y el dorsal de la sabana con la imagen del cuerpo están codificados con la misma intensidad, independiente de cualquier presión o peso del propio cuerpo, o lo que es lo mismo, la parte de atrás de la sabana que sostenía todo el peso del cuerpo al contrario que la parte delantera que solo descansaba sobre él, no recibió más cantidad de intensidad que la imagen frontal de la tela. La radiación proveniente del cuerpo no sólo explica esta anomalía, sino que también lo hace con los negativos de gran detalle que ofrece la imagen”.

Los autores describen que la luz debió de venir del interior del cuerpo, señalan que “ni del exterior o el interior de la tumba, ni fuera o dentro de cualquier parte de la sabana, el interior o el reverso. En la sabana no hay nada de esto, únicamente el cuerpo”. Esto significa que la fuente de la luz no provino de fuera del cuerpo, la tela o la tumba, sino del propio cuerpo”.

Los autores se preguntan ¿Que pasaría si el cuerpo del hombre se convirtió en insustancial o se desmaterializó al instante, dejando tras de sí un poco de energía en forma de partículas de energía básicas de materia como protones, neutrones y ondas electromagnéticas como los rayos gamma?

Los autores esgrimen que la parte de la tela mas cercana al cuerpo habría recibido mayor radiación, mientras que la parte más alejada habría recibido menos, lo que tranformarían una imagen en tres dimensiones en dos sobre el lienzo, tal y como ocurre en la Sabana Santa.

Marcos Antonacci es fundador y presidente de la “Fundacion de la Sabana Santa de la Resurrección” una entidad sin ánimo de lucro y además es autor del libro “La Resurrección de la Sabana Santa”.

Arthur C. Lind es físico retirado de la Boeing Co en 1998 y obtuvo su doctorado en el Instituto Politécnico de Renssellaer en 1966.

Puedes leer más información sobre un estudio del rostro de la sabana aquí y el original de esta noticia en inglés aquí.

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