Investigadores concluyen el fenómeno “Chupacabras”


Desde tiempos remotos hasta fechas recientes, siempre se ha alegado tener pruebas que afirman probar la existencia de animales legendarios como Nessie o el Bigfoot. Con todo cuando estos restos son llevados al laboratorio, resultan en prácticamente su totalidad, fraudes o a especies ya conocidas.

El chupacabras de Texas fue sometido a pruebas de ADN, finalmente era un coyote.

Para los investigadores esto mismo es lo que ha sucedido con el fenómeno del “Chupacabras”. En casi todos los casos de cuerpos de presuntos chupacabras capturados, nos encontramos que resultan ser coyotes u otros cánidos con graves problemas de sarna, una enfermedad particularmente grave y dolorosa para esta especie que les confiere un aspecto estremecedor.

Para Barry OConnor, entomólogo de la Universidad de Michigan, esto es suficiente para dar por zanjado el misterio del chupacabras. OConnor se ha dedicado durante años a investigar el Sarcoptes scabiei, el parásito que causa la sarna produciendo la caída del pelo del animal y el marchitamiento de su piel entre otros síntomas.

El especialista en vida silvestre Kevin Keen, afirma que ha visto decenas de imágenes de supuestos chupacabras y que en todas ellas para él es fácilmente identificable la visión de un coyote, pero que entiende que es normal que para personas no acostumbras asocien esa visión con un animal fantasmagórico.

Durante sus investigaciones en la Universidad de Michigan, OConnor ha llegado a la conclusión que los cánidos no han sabido adaptarse a la afección de este parásito, algo que probablemente el ser humano si haya podido hacer tras años de evolución en los que probablemente nuestros ancestros se vieron igual de afectados hasta que la evolución de la especie supo combatir la enfermedad por sí misma. “Los primates son los anfitriones originales de este parásito. Nuestra historia evolutiva nos ayuda a mantenerlo a raya y no evolucione de la manera que lo hace en los cánidos” expreso OConner.

En los coyotes la sarna ha logrado encontrar un equilibrio y produce muchos efectos negativos, que además de los descritos, se unen la constricción de los vasos sanguíneos, debilidad muscular y fatiga.

Para los investigadores esto explica porque el “chupacabras” ataca al ganado. Para ellos el coyote la estar tan debilitado recurre a presas fáciles que no le cuesta mucho trabajo atrapar. En cuanto a la parte de “chupa-sangre”, OConnor cree que eso forma parte de la leyenda del propio animal y que debe de ser una exageración. “Creo que es puro mito” dice OConnor.

Para Coleman, la película SPECIES pudo ser inspiradora para los casos de Chupacabra en 1995

Loren Coleman, conocido criptozoologo acepta la misma conclusión sobre todo en los casos más recientes. “Ciertamente es una buen explicación”, expresa Coleman. “Pero existe una evolución en los casos. Cuando en Puerto Rico se reportaron unos 200 casos hacia 1995, la criatura se describía muy diferente a lo que se hace hoy. Era bípeda, con cierto aspecto antropomorfo y extrañas protuberancias. En este sentido mi inclino a pensar que es posible que muchas de esas visiones estén relacionadas con el cine, pues justo ese año llego a los cines una película titulada “Species” que mostraba una criatura extraterrestre similar a las descripciones del chupacabras de aquel entonces, incluso tenía esa fila de espinas en la espalda”.

Ya para el 2000 y según Coleman, el chupacabras había sido sustituido por un animal más común, dejando de ser bípedo para desplazarse a cuatro patas y con aspecto de perro. “Desde los 90 hasta el 2000 el chupacabras ha cambiado de aspecto probablemente por un gran error de los medios de comunicación al ir variando la información de medio en medio. Para esta época los informes de animales como coyotes con sarna se incrementaron de forma sustancial y los informes originales provenientes de Puerto Rico o Brasil han ido desapareciendo” explica Coleman.

Otra teoría para explicar el misterio de Chupacabras podría ser la liberación o el escape de algunos centros de investigación de monos Rhesus, animales que suelen caminar de forma bípeda en muchas ocasiones y que se sabe que por aquella época en Puerto Rico había centros que realizaban experimentos sanguíneos con ellos. “La explicación podría ser así de sencilla o quizás más complicada pues sabemos que se descubren nuevas especies cada día” concluye de forma inconclusa Loren Coleman.

Muchos años antes en Tenerife

Como curiosidad me gustaría recordar el caso de “Las Matanzas de Taco” ocurrido en la isla de Tenerife en 1979, muchos años antes del fenómeno del chupacabras pero con curiosas similitudes. En aquella ocasión fueron varios perros los atacados por algo desconocido que los dejo exangües (presentaban uno orificios cauterizados en su costado), empapados sin que hubiera llovido y arrancados de sus collares remachados sin ofrece señales de lucha.

"Benito" el superviviente de "Las Matanzas de Taco"

Durante varios días aparecieron otros animales en diferentes puntos de la isla que parecían conectar el caso de Taco con ellos, incluso algunos hablaron de alguna criatura que se dejo ver por la montaña de Taco (esto son especulaciones y nunca se ha podido demostrar) hasta que finalmente uno de los animales atacados tras días de incertidumbre logro escapar de su captor y sobrevivir para contarlo. Se trataba de “Benito” un perro que sobrevivió a lo que fuera que lo ataco dejando muestras de dos o tres orificios cauterizados en su costado con un fin desconocido.

Sin duda un caso interesante del que puedes ampliar más información en nuestra Web de Esencia21 siguiendo este enlace.

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