Egipto, digna de ejemplo, vuelve a rendir culto a cocodrilo sacandolo de la extinción


Extraído de ABC – Laura Millan Lombraña El Cairo, 24 ene (EFE).- Los antiguos egipcios adoraban a la vez que temían al dios cocodrilo Sobek, encarnación de los enormes reptiles que entonces surcaban las aguas del Nilo y que hoy, ya fuera del riesgo de extinción, pueblan las orillas del lago Nasser.

Aunque la caza indiscriminada y la contaminación habían diezmado la antaño numerosa población de cocodrilos, en los últimos años los egipcios han emprendido programas de recuperación de la especie en el lago Nasser, en el sur del país. Gracias a estos esfuerzos, el cocodrilo del Nilo ha dejado de estar en peligro de extinción, a la vez que ha aumentado la concienciación entre los egipcios de la importancia de conservar una especie cuya historia está estrechamente ligada con la egipcia.

El pasado junio, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) decidió cambiar el estatus del cocodrilo del Nilo en Egipto del Apéndice I, al que pertenecen los animales en peligro de extinción, al Apéndice II, que designa a especies “no amenazadas, pero cuyo comercio debe controlarse”.

“Ahora nuestros objetivos son la conservación de la especie, hacer un censo de población, concienciar a la gente de la importancia de los cocodrilos y atraer a ecoturistas”, enumeró el jefe del Departamento de Parques Naturales del Ministerio de Medio Ambiente, Mohamed Ibrahim, en una entrevista con Efe. En su despacho del Ministerio, Ibrahim hizo una valoración positiva del nuevo estatus del cocodrilo porque confirma la buena salud de una especie que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) sitúa ahora en “riesgo bajo” de extinción.

Desde el pasado mes de junio, un grupo de expertos del UICN trabaja en colaboración con los pescadores locales para peinar los más de 5.000 kilómetros cuadrados de superficie del lago Naser, donde se encuentra la casi totalidad de cocodrilos en Egipto, y registrar uno por uno todos los ejemplares y dónde tienen los nidos.

El censo permitirá conocer con exactitud la salud de la especie en Egipto y, en 2013, cuando se complete el recuento, la CITES establecerá una cuota de ejemplares para la caza o la exportación. Entre los principales retos para los próximos años está el de combatir el comercio ilegal de este reptil así como evitar que se extienda por el cauce del Nilo, como solía pasar en el antiguo Egipto.

La gran presa de Asuán hace las veces de muro protector e impide que la población de cocodrilos se extienda Nilo abajo, aunque Ibrahim alertó de que la acción humana a menudo altera la situación: “Hay turistas que cogen a los cocodrilos pequeños del lago cuando son pequeños y los bajan al Nilo; esto está mal”, subrayó. Los zoos privados que proliferan en todo el país son una grave amenaza para las especies africanas ya que, para atraer turistas con gusto por lo exótico, las crían en cautividad y en condiciones casi siempre lamentables.

Para Ibrahim, la prioridad ahora es establecer “una sola unidad responsable de la conservación del cocodrilo del Nilo y de organizar actividades relacionadas” con la especie.

Además, reconoció que la enrevesada burocracia egipcia complica esta tarea, puesto que una organización como la que Ibrahim describe debería lidiar con los ministerios de Agricultura, de Agua y Riego, Defensa, y de Transportes y Turismo, todos ellos con competencias sobre el lago Naser. Ibrahim explicó que en los últimos meses investigadores de varios países han solicitado permiso para estudiar de cerca los cocodrilos, pero agregó que la falta de un organismo transversal ha impedido otorgar las licencias necesarias.

“Estos animales existen desde hace 250.000 años, y ahora están en peligro y pueden extinguirse”, recordó Ibrahim. EFE lml/ag/ik

Fuente: ABC.es

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