El cambio climático podría atraer la vida extraterrestre


En la casi totalidad de las historias dedicadas al tema, sean filmadas, noveladas o gráficas, el sentido de una invasión extraterrestre es la dominación del planeta y el pillaje, lo que parece decir mucho más sobre la cultura en que viven los terrícolas que las imaginan, que sobre otra cosa.


Sin embargo, algunos científicos están de acuerdo con la probabilidad de que exista vida extraterrestre. “Deberíamos estar preparados” para la llegada de extraterrestres, le dice a la BBC el profesor de ciencias espaciales John Zarnecki, de Open University. Pues bien: con esto concuerda un informe de un grupo de científicos de la Agencia Espacial Estadounidense, Nasa, y la Universidad de Pensilvania, el que examina si el contacto con extraterrestres dañaría o beneficiaría a la humanidad.

El lado bueno

El estudio de los científicos Seth D. Baum, Jacob D.Haaq-Misra y Shawn D. Domagal-Goldman pretende preparar a la humanidad para “un contacto real” del tipo descrito.
Después de afirmar que no hay ningún tipo de contacto con inteligencia extraterrestre en la actualidad, el informe asegura que el encuentro mismo sería beneficioso porque sería el descubrimiento más importante en la historia de la humanidad. La inteligencia extraterrestre podría entrar en cooperación con nosotros, ayudándonos a resolver problemas intelectuales o sociales. El informe dice que si no cooperan y los derrotamos, ganaríamos una gran victoria moral que nos uniría como raza humana y tendríamos la oportunidad de readecuar la tecnología extraterrestre.

Ni bueno ni malo

El encuentro con extraterrestres sería totalmente neutro para la humanidad, si nos mostramos indiferentes a ese contacto. O si la inteligencia extraterrestre es invisible para nosotros o no tiene impacto sobre nosotros. El informe deja claro que la invisibilidad puede ser intencional (se esconden) o no intencional (están demasiado lejos o constituyen una forma que no puede interactuar con nosotros)

La otra situación de neutralidad describe un encuentro en que los beneficios de la detección de esta inteligencia extraterrestre resultan anulados por aspectos indeseables del contacto, tales como que resulta demasiado caro para nuestros recursos o si provoca disputas respecto a nuestra forma de respuesta.

El apocalípsis

Imposible eludir el probable daño que le causaría una civilización más antigua, fuerte y poderosa a una civilización más joven, como es la nuestra, en escalas de tiempo astronómico. Las posibilidades son varias y contemplan: ataque y muerte instantánea, esclavizamiento y, potencialmente, la posibilidad de que nos coman. De manera accidental, los extraterrestres podrían liquidarnos traspasándonos una enfermedad biológica que nuestras defensas no puedan contrarrestar.

Intencionalmente, esta inteligencia extraterrestre podría atacarnos por deseo de dominación o por un sentido altruístico. Es en este segundo sentido que nos habríamos inventado nuestro propio apocalipsis: la amenaza en que nos hemos convertido para nuestro propio planeta, se extendería a toda la galaxia.

Aquí es dónde los autores del estudio encuentran razón para “limitar nuestro crecimiento y reducir nuestro impacto sobre los ecosistemas. “Sería particularmente importante que limitáramos nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, ya que la composición atmosférica puede ser observada desde otros planetas”, advierten los científicos. Lo más terrible sería la derrota moral: vencidos, aprenderíamos -dicen los autores- que no somos nada especial dentro del Universo.

Fuente: Publimetro

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