Nueva virgen que “llora”, la Virgen de la Juquila. Con foto.


Para los pobladores del municipio de Atzacan, se registró un milagro, que aún no se descifra para poder entender que es lo que trata de avisar o comunicar; pero el hecho que una imagen de yeso con la figura de la Virgen de Juquila llore lágrimas, ha generado el fervor católico, y ahora le rezan y le piden que intervenga por los pecadores ante Dios.

Imagen del altar donde se encuentra la pequeña talla

Imagen del altar donde se encuentra la pequeña talla

Dicen que los niños que son almas puras son quiénes pueden ver y presenciar milagros, eso ocurrió con un menor de cinco años quien vio como la imagen de la Virgen de Juquila, lloraba. El pequeño sorprendido por lo que veía, fue y contó a los mayores, quiénes no le creyeron. Pero ante la insistencia del menor, su madre, la señora Gloria Blanco Calihua, fue a ver de cerca la imagen y comprendió lo que le decía su hijo. La imagen de yeso de la Virgen de Juquila, se encuentra en el hogar de doña Gloria Blanco, y a este lugar acuden muchas personas a rezarle y pedir con oraciones muchas cosas, entre ellas salud, armonía y paz. Los habitantes de Dos Ríos que colinda con Atzacan, acudieron a la vivienda donde se registró el milagro, han sido testigos del mismo, y sin dudarlo, manifiestan que es una señal para que la actitud de las personas cambie.

Para la señora Carmen Ruiz García, quien ha visto llorar a la virgen, le causa un doble sentimiento, uno de alegría y el otro de tristeza; el primero porque es un milagro, y el último porque no sabe porque se dio, si es o no una señal para cambiar, “para unirnos, por todo lo malo que pasa en el mundo, no sabemos que quiera decir esto”. Mencionaron las amas de casa, que los sacerdotes ya tienen conocimiento de este hecho, incluso los prelados de Ixtaczoquitlán y de Santa Ana Atzacan han acudido a rezarle, a oficiar misas y hasta misioneros visitan a la Virgen de Juquila que llora.

Se buscó la versión de la iglesia, pero en las oficinas de Diócesis de Orizaba, el personal informó que el Obispo Marcelino Hernández sólo atiende con cita previa. Mientras tanto, los fieles, ya cooperan para construir la capilla a la Virgen de Juquila a quién rezan y adoran. Aunque para algunos escépticos, existe un fenómeno de lo más sorprendente dentro del mundo paranormal, que son aquellas estatuas inanimadas de mármol, yeso o madera que representan una virgen o un cristo, que misteriosamente comienza a llorar lágrimas de agua y sangre. Las explicaciones más comunes son: la intervención divina, el fenómeno paranormal (fenómenos poltergeist producidos por la sugestión de una persona, propiciando la materialización de la sangre), y el fraude.

El milagro, lo que se entiende como las intervenciones directas de Dios alterando las leyes de la naturaleza a favor del hombre, no son dogma de fe para la Iglesia. Los cristianos no están obligados a creer en ellos, pues no han sido ni aprobados ni reprobados por la Sede Apostólica, la cual permite que se crea en ellos con la mera fe humana.

Por lo tanto, la Iglesia aún sin aceptar que tales evidencias (o las apariciones marianas) sean “milagros”, autoriza la devoción si ella favorece la fe de los creyentes, mientras la Conferencia Episcopal, reacia a la fácil credulidad, nombra una comisión con científicos y teólogos (aunque todos curas), que tratan de buscar explicaciones racionales al fenómeno. Lo que si queda claro es que las imágenes que sudan o lloran sangre son un misterio, en algunas ocasiones se puede probar que todo es un fraude. O bien natural, como una condensación de vapor de agua, o humano: canalillos en el interior de la estatua, líquidos que se licuan ante cambios de temperatura.

Fuente: Diario Noticias

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